
En la primera semana de agosto fuimos a Medjugorje un grupo de 160 peregrinos, entre ellos eramos 18 sacerdotes. Ya iremos contando cosas. De momento ofrezco la impresión del viaje contada por uno del grupo que ha venido muy "tocado" por la Virgen:
A la paz de Dios! Dios nos bendiga y nos guarde!
Bueno, aunque me ha costado bastante arrancarme estoy encantado con escribiros. El viaje a Medjugorge ha sido genial, lo he disfrutado desde el principio, creo que ha estado muy ungido del Señor y de la Virgen desde el principio, y en general ha sido perfecto excepto porque se me ha hecho muy corto, y eso que no hemos dormido demasiado! Antes de salir no quise imaginarme como iba a ser, para no llevarme una desilusión, pero he encontrado muchísimo más de lo que esperaba, pues esperaba encontrarme con el Señor y la Virgen, y creo que todos nos hemos encontrado de una u otra manera, pero me ha sabido a poco. Aún así, he podido compartir momentos y experiencias muy profundas, sinceras y bonitas con vosotros, esto no me lo esperaba y también me ha sabido a poco.
A mi personalmente me ha servido mucho, no sabría decir exactamente una cosa, yo creo que en todo. Y después de esta semana tan linda llega el día a día, menos mal que llegamos un viernes y tuve un fin de semana para asimilar.
El siguiente lunes tenía preparado un comité de bienvenida en el trabajo, a la voz de "como ahora no están los jefes ...!!", bueno fue como decir de nuevo al gimnasio! Para mi, la vida espiritual es como ir al gimnasio, con perdón de los Padres porque seguro que la comparación es bastante basta e inadecuada. Al principio cuesta bastante y tiras con poco peso, no puedes hacer todo lo que quieres desde el principio, sino lo que vas pudiendo, y realmente parece insignificante, pero poco a poco vas pudiendo con más, aunque a diferencia del gimnasio, por lo menos para mí, aquí los kilos te los van poniendo, no te los pones tú, y aunque parezca que te cueste, luego te alegras cuando lo superas, o por lo menos mejoras un poco.
Por lo demás, el viaje me ha servido para proponerme nuevos retos, que antes ni siquiera se me pasaban por la mente, además de sentir que he hecho nuevos amigos de verdad, pues aunque espero que se vuelva a repetir, pero creo que en la vida debería haber más momentos en los que se pueda compartir experiencias tan maravillosas.
Por lo demás, ha venido mi hermano con su familia a visitarme y creo que han recibido un pedacito del ambiente del viaje, y se han saturado, aunque de verdad que no les he contado casi nada!, pues venían para una semana y se han ido a los tres días de repente, y eso que todos nos lo estabamos pasando muy bien!!
De todas formas, creo que tengo muchas cosas que superar, pues la gente se acuerda de mi vida y de mi familia, y no para demasiado bien, y os puedo asegurar que mis intenciones suelen ser buenas, pero eso de que no les sigas el rollo al que ellos van, en la vida sin Dios, los altera y luego quieren arremeter a ver si lo consiguen, a ver ... !! Ayer por la noche lo vi claro, los que piensan que esta vida que llevamos es cualquier cosa, se equivocan, debemos ser de corazón grande, pero también fuertes, para aguantar las embestidas y mantenernos firmes en el amor, y después pedir y sacrificarse por los que están equivocados, yo creo que esto es un acto heróico (esto me lo mostró claro una compañera del grupo para mantener el buen ambiente en el trabajo).
Una cosa más de este camino que me están enseñando, y que quiero aprender, es viendo nuestra miseria, seguir amando y teniendo paciencia, pues aunque todos somos hijos del Padre, es una bendición increible, poder tener al lado o tener amigos con los que compartir el mismo sentimiento y amor al Señor y a la Virgen, pues aunque cada uno con nuestras miserias y desaciertos, El nos va transformando hacia Si, y siendo ya una bendición excepcional, es un futuro mejor!
Ya no me enrrollo más, que tengo que comer. Espero no haber sido demasiado espeso! y os deseo de todo corazón que seais muy felices y que encontreis en la vida diaria lo que nos han dado en Medjugorge (sea como en el gimnasio o como mieles celestiales, por cierto, y esto es un truquito, aunque Palabra de Dios, siempre se puede pedir el Amor del Señor y de la Virgen, y hacer un Medjugorge en nuestra casa y en nuestras vidas).
Un fuerte abrazo para todos y os deseo felicidad sin medida!!!!
Carlos Barranco
Muchas gracias, Carlos.
Juan García Inza